Veinte mujeres representativas de la diversidad de Ecuador se pusieron ante nuestras cámaras para hablarnos de su sexualidad

Confessional Room viaja a Ecuador en septiembre de 2016 después de tejer unas fuertes alianzas y abrir un amplio proceso participativo con el movimiento de mujeres y feminista nacional que permitió, en primer lugar, el desarrollo de un casting, proceso esencial para disponer de una diversidad de relatos.  

La Universidad Andina (Quito, Ecuador) acogió el Proyecto y puso a nuestra disposición sus espacios, convirtiéndose en un confesionario desde el que las mujeres participantes proyectaban sus voces sobre la sexualidad.

Durante cinco días nos integramos con un equipo local, rodando más de 20 relatos de vida sobre cuerpo, placer, género, diversidad, prácticas sexuales, fantasías, frustraciones, maternidad, violencia o mitos… Un universo creado desde lo personal e íntimo, hasta lo colectivo y político.

Un viaje generado desde la magia de una habitación propia compartida y desde un cuestionario exhaustivo definido por un equipo feminista de sexólogas, sociólogas y expertas en comunicación como las temáticas esenciales desde las que vertebrar el universo simbólico de la sexualidad y que adaptamos a cada una de las entrevistadas, a su contexto particular y cultural.

El rodaje finalizó con una fiesta de clausura con la actuación de la cantante afroesmeraldeña Black Mama. Tras cinco días de intensas confesiones necesitábamos un cierre emocional, un broche de oro que nos permitiese generar redes y comunidad entre todas las personas que se involucraron en el rodaje. Una fiesta simbólica, reparadora de confesiones, que permitió liberar nuestras mentes y nuestros cuerpos, y darnos impulso para seguir viajando por el mundo con Confessional Room